|
Página 1 de 13 Capítulo 1Salutación
1:1 Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, y el
hermano Timoteo, a la iglesia de Dios que está en Corinto,
con todos los santos que están en toda Acaya:
1:2 Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor
Jesucristo.
Aflicciones de Pablo
1:3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo,
Padre de misericordias y Dios de toda consolación,
1:4 el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que
podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier
tribulación, por medio de la consolación con que nosotros
somos consolados por Dios.
1:5 Porque de la manera que abundan en nosotros las aflicciones de
Cristo, así abunda también por el mismo Cristo nuestra consolación.
1:6 Pero si somos atribulados, es para vuestra consolación y
salvación; o si somos consolados, es para vuestra consolación
y salvación, la cual se opera en el sufrir las mismas aflicciones
que nosotros también padecemos.
1:7 Y nuestra esperanza respecto de vosotros es firme, pues sabemos
que así como sois compañeros en las aflicciones, también
lo sois en la consolación.
1:8 Porque hermanos, no queremos que ignoréis acerca de nuestra
tribulación que nos sobrevino en Asia;
pues fuimos abrumados sobremanera más allá de nuestras fuerzas,
de tal modo que aun perdimos la esperanza de conservar la vida.
1:9 Pero tuvimos en nosotros mismos sentencia de muerte, para que no
confiásemos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los
muertos;
1:10 el cual nos libró, y nos libra, y en quien esperamos que
aún nos librará, de tan gran muerte;
1:11 cooperando también vosotros a favor nuestro con la oración,
para que por muchas personas sean dadas gracias a favor nuestro por el
don concedido a nosotros por medio de muchos.
Por qué Pablo pospuso su visita a Corinto
1:12 Porque nuestra gloria es esta: el testimonio de nuestra conciencia,
que con sencillez y sinceridad de Dios, no con sabiduría humana,
sino con la gracia de Dios, nos hemos conducido en el mundo, y mucho más
con vosotros.
1:13 Porque no os escribimos otras cosas de las que leéis, o
también entendéis; y espero que hasta el fin las entenderéis;
1:14 como también en parte habéis entendido que somos
vuestra gloria, así como también vosotros la nuestra, para
el día del Señor Jesús.
1:15 Con esta confianza quise ir primero a vosotros, para que tuvieseis
una segunda gracia,
1:16 y por vosotros pasar a Macedonia,
y desde Macedonia venir otra vez a vosotros, y ser encaminado por vosotros
a Judea.
1:17 Así que, al proponerme esto, ¿usé quizá
de ligereza? ¿O lo que pienso hacer, lo pienso según la carne,
para que haya en mí Sí y No?
1:18 Mas, como Dios es fiel, nuestra palabra a vosotros no es Sí
y No.
1:19 Porque el Hijo de Dios, Jesucristo, que entre vosotros ha sido
predicado por nosotros, por mí, Silvano y Timoteo,
no ha sido Sí y No; mas ha sido Sí en él;
1:20 porque todas las promesas de Dios son en él Sí,
y en él Amén, por medio de nosotros, para la gloria de Dios.
1:21 Y el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió,
es Dios,
1:22 el cual también nos ha sellado, y nos ha dado las arras
del Espíritu en nuestros corazones.
1:23 Mas yo invoco a Dios por testigo sobre mi alma, que por ser indulgente
con vosotros no he pasado todavía a Corinto.
1:24 No que nos enseñoreemos de vuestra fe, sino que colaboramos
para vuestro gozo; porque por la fe estáis firmes.
<< Inicio < Anterior 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Siguiente > Final >> |