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Página 1 de 4 Capítulo 1Rut y Noemí
1:1 Aconteció en los días que gobernaban los jueces, que
hubo hambre en la tierra. Y un varón de Belén de Judá
fue a morar en los campos de Moab, él y su mujer, y dos hijos suyos.
1:2 El nombre de aquel varón era Elimelec, y el de su mujer,
Noemí; y los nombres de sus hijos eran Mahlón y Quelión,
efrateos de Belén de Judá. Llegaron, pues, a los campos de
Moab, y se quedaron allí.
1:3 Y murió Elimelec, marido de Noemí, y quedó
ella con sus dos hijos,
1:4 los cuales tomaron para sí mujeres moabitas; el nombre de
una era Orfa, y el nombre de la otra, Rut; y habitaron allí unos
diez años.
1:5 Y murieron también los dos, Mahlón y Quelión,
quedando así la mujer desamparada de sus dos hijos y de su marido.
1:6 Entonces se levantó con sus nueras, y regresó de
los campos de Moab; porque oyó en el campo de Moab que Jehová
había visitado a su pueblo para darles pan.
1:7 Salió, pues, del lugar donde había estado, y con
ella sus dos nueras, y comenzaron a caminar para volverse a la tierra de
Judá.
1:8 Y Noemí dijo a sus dos nueras: Andad, volveos cada una a
la casa de su madre; Jehová haga con vosotras misericordia, como
la habéis hecho con los muertos y conmigo.
1:9 Os conceda Jehová que halléis descanso, cada una
en casa de su marido. Luego las besó, y ellas alzaron su voz y lloraron,
1:10 y le dijeron: Ciertamente nosotras iremos contigo a tu pueblo.
1:11 Y Noemí respondió: Volveos, hijas mías; ¿para
qué habéis de ir conmigo? ¿Tengo yo más hijos
en el vientre, que puedan ser vuestros maridos?
1:12 Volveos, hijas mías, e idos; porque yo ya soy vieja para
tener marido. Y aunque dijese: Esperanza tengo, y esta noche estuviese
con marido, y aun diese a luz hijos,
1:13 ¿habíais vosotras de esperarlos hasta que fuesen
grandes? ¿Habíais de quedaros sin casar por amor a ellos?
No, hijas mías; que mayor amargura tengo yo que vosotras, pues la
mano de Jehová ha salido contra mí.
1:14 Y ellas alzaron otra vez su voz y lloraron; y Orfa besó
a su suegra, mas Rut se quedó con ella.
1:15 Y Noemí dijo: He aquí tu cuñada se ha vuelto
a su pueblo y a sus dioses; vuélvete tú tras ella.
1:16 Respondió Rut: No me ruegues que te deje, y me aparte de
ti; porque a dondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera
que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios
mi Dios.
1:17 Donde tú murieres, moriré yo, y allí seré
sepultada; así me haga Jehová, y aun me añada, que
sólo la muerte hará separación entre nosotras dos.
1:18 Y viendo Noemí que estaba tan resuelta a ir con ella, no
dijo más.
1:19 Anduvieron, pues, ellas dos hasta que llegaron a Belén;
y aconteció que habiendo entrado en Belén, toda la ciudad
se conmovió por causa de ellas, y decían: ¿No es ésta
Noemí?
1:20 Y ella les respondía: No me llaméis Noemí,
sino llamadme Mara; porque en grande amargura me ha puesto el Todopoderoso.
1:21 Yo me fui llena, pero Jehová me ha vuelto con las manos
vacías. ¿Por qué me llamaréis Noemí,
ya que Jehová ha dado testimonio contra mí, y el Todopoderoso
me ha afligido?
1:22 Así volvió Noemí, y Rut la moabita su nuera
con ella; volvió de los campos de Moab, y llegaron a Belén
al comienzo de la siega de la cebada.
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